lunes, 30 de noviembre de 2015

El nutriólogo.


Un nutriólogo es más que un licenciado, puesto que tiene varias funciones no solo de poner dietas para bajar de peso, sino que conoce sobre enfermedades y su prevención mediante la alimentación saludable, es como un psicólogo que invierte atención a sus pacientes para ayudar a seguir el tratamiento nutricional. Al nutriólogo le gusta conocer y actualizarse en cursos o conferencias de nutrición, enfermedades, alimentación saludable, etc. Un nutriólogo siempre va estar a disposición de cada persona que requiera su ayuda, incluso hasta ayuda comunitaria o voluntaria. El nutriólogo es una persona muy inteligente puesto que a pesar de ser criticado con recetar “supuestamente” dietas muy estrictas como lechuga, tomate, zanahoria etc tiene la capacidad de conocer los gustos de cada paciente, y así diseñar un menú especial para cada persona, sin eliminarle algún alimento que le guste, solo moderando su consumo. 

El embarazo


La alimentación es una etapa muy importante para el embarazo, puesto que no solo te alimentas tú mujer, si no también le estas ofreciendo nutrientes a tu hijo/a. Es por eso que se recomienda una dieta variada y equilibrada en alimentos con alto aporte de hierro, calcio y ácido fólico ya que son los más importantes para el desarrollo del feto durante los nueve meses en el vientre. A parte de cuidar la alimentación para el sano crecimiento del feto, también se recomienda un adecuado aumento del peso durante el embarazo, dependiendo de tu Índice de Masa Corporal antes del embarazo, se recomienda subir cierta cantidad de peso durante todo el periodo del embarazo para evitar complicaciones a la hora del nacimiento del bebé y de la mujer embarazada. La alimentación que la mujer tenga durante su embarazo va a beneficiar o afectar el desarrollo de su bebé en el futuro, por ejemplo si nace con peso arriba de 3.700 kg (macrosómico) el bebé está predispuesto a desarrollar obesidad y diabetes mellitus en la etapa de adultez.

Alimentación en escuelas.


¿Por qué es recomendable ofrecer comida saludable a los quioscos o tiendas escolare

Porque el desarrollo físico e intelectual del niño va ayudar a su desempeño escolar, así pudiendo concentrarse en clase, ser más participativo, con más energía y entusiasmo en la escuela y fuera de ella. El/la niñ@ necesita de nutrientes diariamente en mayor cantidad las frutas y verduras ya que son ricos en vitaminas y minerales, lácteos y productos de origen animal que nos van proporcionar proteínas, aceites y frutos secos aportan grasas buenas, y los cereales para obtener los carbohidratos o energía recomendada para el niño escolar. Debemos moderarles el consumo a los niños de sal y azucares pues estos son dañinos no solo para su crecimiento y desarrollo si no para su salud cardiovascular. También realizar actividad física durante el recreo, o por las tardes en el patio de la casa, o el parque, es un gran beneficio para los niños, ya que les ayuda a quemar la grasa y energía acumulada en su cuerpo que no se utiliza si no hacen nada, lo que nos va a ayudar a evitar el sobrepeso y la obesidad infantil.